The Wicker man, sí, pero no la reciente, sino la antigua, la original, la guapa. No recuerdo porqué se me dio por verla, más cuando el remake con Nicolas Cage de protagonista me produjo el mismo efecto que un tranquilizante de acción lenta. El caso es que la ví, me encandiló y aquí estoy, para rendirle mi amolll.
Esto va de un policía de ciudad que es llamado a investigar la desaparición de una niña en un pueblo de una isla escocesa. Con maneras torpes de bobby bobo (valga la redundancia) el poli llega a ese pueblo de nombre Summerisle en el que nada más llegar se dará de bruces con unos habitantes cuyo estilo de vida resulta de lo más inesperado (para el nuevo visitante sobre todo), donde, poco a poco, parece desvelarse un complot por parte del pueblo para con el recién llegado, ya sea en el pub donde los asiduos cantan picantes tonadas folk, y en la misma puta cara del señor agente; al aire libre donde se practican ritos a la fertilidad en los que las lozanas mozas danzan alegremente en pelotas; y hasta en la escuela, donde a las nenas se les enseña a adorar figuras fálicas -que sepan lo que vale un pene. Y así, todo el pueblo en comandita, que jijí que jajá...que qué felices somos y qué mal se lo hacemos pasar al poli tonto, al urbanita invasor que viene de la city, y que el muy palurdo no se cosca de la mitad.
Hot Fuzz, igualmente recomendable, también con agente que se toma en serio su trabajo en un entorno pueblerino que le hace sudar la gota gorda, ni que decir tiene que le debe mucho al film aquí tratado. Lo cierto es que no es el choque "pueblo versus ciudad" el tema central sino otro enfrentamiento aún más trascendente. Me refiero ni más ni menos que a la batalla entre el cristianismo y el Paganismo. Y aquí, por supuesto, el primero tiene todas las de perder, y más teniendo el segundo a un líder como el que protagoniza Christopher Lee, figura carismática y libertina con pelos de iluminado a lo Tim Burton (o, dependiendo del momento, a lo Pocahontas), que a diferencia de un alcalde de hoy en día se mezcla con su gente y sus ritos, y lo bien que se lo pasa. Un visionario que siguiendo las ideas de sus ancestros hace del pueblo un bunker de neo-paganismo a lo Wicca. Y es que este Lee, al igual que el film mismo, nos invita sibilínamente a ponernos del lado pagano, tal si fuese una "novena puerta" (allí polanski mostraba predilección por el lado diabólico) si bien con ritos célticos a la naturaleza en vez de satanismo. Una película -porqué no- también prima-hermana de 2000maniacos, aunque con escoceses folclóricos sustituyendo a los red-necks sudistas; de Dead and Buried, versión gore y zombificada de Wicker Man o, mismamente, de The witches, incursión hammeriana el la brujería rural, donde tras lo bucólico se desvelaba cierto extrañamiento inquietante. En definitiva -qué cojones-, este es un modelo de resistencia activa, de guerrilla psicológica ante el invasor -ni breijart ni obelix ni Zapata-, de la que todos los villorrios y puebluchos del mundo deberían tomar buen ejemplo.
El lider, un tio guay.
Como el Mr Punch de Gaiman, este polichinela tendrá un importante papel en esta historia.
Solo hay 2 clases de personas que te lo pueden hacer pasar tan mal: un genio, o un hijoputa....Y Meadows parece ser un hijoputa genial (pensamiento que surcó la cabeza de Sin, tras ver Dead man's shoes)
¿Hacía falta otro post sobre Cine? Vaya que si hacía falta, tratándose, como es el caso, de este genio gordo que atiende al nombre de Shane Meadows. Y es que, a día de hoy, de 10 films solo hay uno que merezca la pena. De Dead man's shoes (películaza que tuve la suerte de ver en el festival del pedospé, en el Teathre of my Room, y que lleva 3 años sin estrenarse por estas tierras) quería hablar. No obstante antes diré que Meadows ha dirigido hace nada su posterior This is England , ese otro peliculón sobre un aspirante a skin marcado por la frustración de la era Tacher. Aquí el director retrata con cierto apego por sus personajes el submundo skin ochentero, y lo hace a partir de una pandilla devota -como manda la tradición- de Doc Martens y polos Fred Perrys, donde sin embargo y en lo que parece una marca de fábrica del director, no tardará en aparecer el elemento inestable que en un in crescendo de malestar, acabará por embadurnarlo todo de rojo, y de paso, iluminar al pequeño prota (increíble actor pequeñín, con caida de ojos a lo Paul Mcartney). Pero si This is England es la hostia Dead man's shoes es aun mejor. Dead man's shoes es la historia de una venganza redentora, de una catarsis de violencia por parte de un ex-soldado de élite que -así lo digo- deja en bragas a Travis Brickle. Más pirado que Rob Zombie puesto de estramonio en un mítin del PP, este John Rambo made in England con máscara antigás y silenciosas maneras infiltratorias a lo Ghost dog, se la tiene jurada a una cofradía de elementos gangsteriles, de camellos sin pedigrí cuya decadencia de billares y sórdidas juergas les llevó un fatal día a ejercer el bullying con el hermano retard de aquel...craso error porque, nuestro vengador-justiciero desencadenará la de Dios es Cristo...
METIDOS EN CAMISAS DE ONCE VARAS.
Meadows lleva de la manita al espectador con momentazos de humor (el despertar con la bromita de las caras pintadas) aunque cierta sensación de incomodidad latente en el ambiente que, en un apoteósico final, acabará por salpicar al espectador. Una escena de catarsis brutal en la que las 3 penúltimas piezas de caza ven las estrellas..., hipermacabra en su ejecución, psicotrópicamente cruel, con la que uno no se sentía tan golpeado desde que Vincent Cassell le reventara el careto al fulano de Irreversible. Y es que, como digo, estamos ante un cabrón vengativo carente de moral (o con su moral de muerte y destrucción al estilo Seven o Hannibal,
aunque cambiando las maneras sutiles por las de un paraca militroncho), en definitiva un MONSTRUO posthumano que se viene a imponer a los ya legendarios Travis Brickle, Hannibal Lecter, Coronel Kurtz...que no es decir poco.
"La reformulación bajtiniana del problema de la intertextualidad debe entenderse como una respuesta tanto a los paradigmas formalistas y estructuralistas de carácter puramente intrínseco, propios de la teoría lingüistica y la crítica literaria, como a los paradigmas sociológicos interesados únicamente en determinaciones extrínsecas vinculadas a clases sociales e ideologías."
Ya lo han visto...Lo que yo decía ...Nunca está de más subrayar en los libros esas frases que te han llamado la atención (estoy pensando incluso en abrir un blog dedicado en exclusiva a coleccionar frases). La anterior les juro que existe (en este libro) y ha sido proclamada por un crítico de Cine en un intento de profundizar en, nada menos que las inexorables profundidades del Cine de...Alex de la Iglesia. ¿?
Hace poco ví Keane , y...bueno, pues sí, tiene su aquel, pero es que yo no tengo hijos (ni me apetece) y por lo tanto tampoco pude meterme demasiado en la piel del pelirrojo que no encuentra a su retoña. Por eso, para grillados de película, aquí les muestro mi Top-galería...Esquizos, psicóticos, neuróticos, tronados, lunáticos...aquí son todos bienvenidos, que como dijo Polanski una vez "cualquiera está a 2 pasos de acabar como ellos". Recipientes de neurótica ciencia especulativa con los que una se recrea con enfermizo masoquismo, aquí están todos los que "no" son pero sí todos los que "están"...Pasen y vean...
(Al margen de psicópatas estilo Leatherface, Caligari, u otros mad-doctors más malos que la quina...que si no no habría espacio para tanta locura...me he remitido a aquellas psicopatías a cuyo proceso de incubación hemos asistido, compartiendo con los protagonistas la "ida de olla").
Klaus con los monitos en esa escena final es todo un himno al descalabro mental. El de Woyceck también podría tener cabida.
Pues sí, la verdad tenía que poner al de la habitación de al lado, pero es que en Barton Fink "Juan Buenhombre" es cosa mala, hasta para este bló.
Más sociópata que psicópata, lo que hace que simpatice todavía más con él...lástima que su plan antiNixon no fructificara.
Como me pone la Deneuve de loca en Repulsión, sin dejar que se le acerque una polla...todo lo cual la hace aún más deseable. Desde aquí mi homenaje a las mujeres locas. (tampoco me olvido de Jean Seberg en Lilith, ...que hasta me casaría con ella).
Pobre hijoputa!!! (pronúnciese como lo diría Nicholas Cage cuando Dafoe se voló el pelote en Corazón salvaje)...y es que, a piazo lisérgico descenso lanzaron al Chas/James Fox (en el centro) el Jagger, la Pallenberg y compañia...
No tan enajenado como el Spider-man de la última entrega, he aquí a... Spider, el más entrañable pirado de locomoción lenta. Como la historia evidencia, a veces son los padres los culpables de las peores comeduras de tarro. Posible solución: una sesión de Psicomagia con el tío Jodorowski.
No lo duden: cualquiera acabaría con el celebro del revés tras tener enfrente al peazo joputa ...Por otro lado en un futuro, y cuando comprenda mejor su descenso mental, quizás la también lynchinana Laurita Dern de Inland Empire tenga aquí su sitio.
Como colofón final a este trayecto de insanitud, canten con Baby Jane aquello de "I've written a letter to Daddy / His address is Heaven abooove..."
Desde Apocalytono he visto una película que haya conseguido incitarme a largar aquí sobre ella. Vale que Notes of a scandal o 300 me han dejado buen sabor de boca pero, cosas del misterio, es Alpha Dog la que me ha plantado aquí ahora, ante el teclado. Viajemos pues hacia Iúesei, entre las bandas surgidas del enriquecimiento rápido que permite el Narcotráfico a media escala, de teenagers malotes que parecen construir su mundo a partir del GTA San Andreas y los videos de Raperos con complejo de joyería andante; jóvenes para los que el tamaño (del arma de fuego) importa, pero sobre todo, la cantidad de balas que esta dispare por minuto. Es en este chulesco y delictivo ambiente donde se produce un secuestro el cual, al más puro cine de Los Coen, solo traerá fatales consecuencias. Sin ser cinematográficamente hablando una gran película, Alpha Dog supone un soplo de aire fresco gracias al tratamiento creíble de esos personajes tocados por la paranoia propia del traficante (ese que tan bien retrató Guy Ritchie a este lado del Atlántico), y, por otro lado, por no caer en la moralina de la que suelen hacer gala otras producciones basadas en hechos reales. Así, salvo una sobrante escena final donde podemos ver a Sharon Stone alocada y maquillada (fatalmente) ex profeso para su lucimiento, el director se lo pasa pipa mostrando como se relacionan entre sí estos aspirantes a Al Pacino en Scarface. Son pues, al igual que en Brick, los jóvenes los que se guisan todo el cotarro (Justin Timberlake entre ellos y, atención, en un trabajo más que decente). Pandilleros desnudos de cintura parriba (por eso de mostrar sus superTatoos), cerveceando y crackeando en habitaciones en un cruce entre el realismo sucio de Larry Clark y la jerga gritona de Tarantino, aunque, sorprendentemente, aquí abunde todavía más el "Fuck you!!!". Desquiciados neonazis anfetamínicos, pseudo-skaters deluxe independizados en mansiones con jamonas odaliscas más colgadas que la Briggitte Fonda de Jackie Brown, aunque, eso sí, mucho más juguetonas...Podemos ver de pasada la breve aparición de Bruce Willis de papi comprensivo y enrollado, mostrando esa su eterna e inefable sonrisa, y también, del ahora algo demacrado actor -no recuerdo el nombre- que fue "niño Amish en Único Testigo" y posteriormente exterminador a base de música vintage hawaiana de los marcianitos tan salaos de Burton. Con Alpha dog uno no cesa de disfrutar viendo lo que en Spun acabó siendo puro ejercicio de mal gusto, que es mostrar sin exabruptos fuera de tono (quizás solo un par de ellos) a una chavalada que vuestras madres jamás querrían como vuestros compañeros de pandilla. Podría, por otro lado, verse el microcosmos de estos nuevos y peligrosos niños ricos como una versión actualizada de los del Ellis de Menos que cero o Las leyes de la atracción, pues si en estas novelas los protagonistas eran hijos de brokers y gente de la farándula hollywoodiense de los 80', aquí lo son de mafiosos y narcos, aunque, la mayoría, lo son gracias a sus propios trapicheos. Un ambiente el retratado que -no lo duden- es la consecuencia de esos EEUU de Cops ("policias polis" que diría Homer), dealers, cultura negrata, y Uzis que te susurran al oído "aprieta el gatillo", aunque luego, como pijolaris nenés que en el fondo son les tiemblen las piernas a la hora de vaciar el cargador...En definitiva, un pedazo de la puta y apocalíptica américa que mola mazo, brother.
"El Cine ha sido creado para representar la violencia" Tarantino.
Les suena de algo lo de que la semilla del mal llegó a América con Colón y los europeos? Pues sepan que tras ver la nueva de Mel Gibson esa frase les parecerá por siempre jamás simple chufla antiglobalización. Fíjense si no en la escena en que los cuerpos sin cabeza ruedan por los templos mayas escaleras abajo. El pensador anarcoprimitivista John Zerzan opinaba en Cultura del Apocalipse que el hombre inició su corrupción en el paso del Paleolítico al Neolítico y, más concretamente, con el famoso e idolatrado invento de la Agricultura que un buen mal día al hombre se le dió por explorar a la voz de "esta tierra es mía y en adelante voy a exprimir sus riquezas". En un principio la peli de Gibson parece tocar las ideas Zerzanianas, todo aderezado eso sí con una pléyade de indios que desconocen por completo la higiene bucal y cuya presencia hará las delicias de los amantes del piercing y el tuning corporal. Pero señores, pronto cambia la cosa para mejor todavía. Gibson parece contagiarse del lúdico virus de la ultraviolencia y, de pronto, la peli se convierte en una versión gore-maya de El Fugitivo, en una huida selvática a cargo de ese sosías de Ronaldinho que sortea árboles como si fueran jugadores del equipo contrario...con una sesión de caza deportiva de prisioneros, un eclipse apocalyptico, panteras, serpientes, sapos venenosos, cataratas, ríos con rápidos, una rápida rotura de aguas bajo agua...y así hasta la llegada de la cristiandad. Uno no puede evitar pensar si (empezando en su anterior "La pasión de Cristo") Gibson ha encontrado su fórmula de éxito, el definitivo high concept; un género de hiperbólica violencia primitiva sin descanso (híbrido de Ben-Hur y Los señores del acero). Aventura, gore, indios protagonizados por indios, y una sarta de mamporros que parecen ex profeso para satisfacer por un año la sed de leches y hemoglobina. ¿Recuerdan el capítulo de los Simpsons en que Homer se presta como consejero de Mel Gibson en la dirección? Si es así no habrán olvidado al pater familias soltando encima de una mesa la ráfaga de metralleta en un círculo 360º (incluso más), o esa muerte final de un senador por ensartamiento de "bandera de barras y estrellas". Pues bien, tras ver Apocalypto pareciese que Mel haya tomado buena nota de las enseñanzas del consejero Homer de instintos primarios, para así, engendrar estas más de 2 horas de sensaciones sin complejos non-stop; una borrachera de dolor y cirugía corporal a base de hostiazos que, por momentos, convierten a Tarantino en el edulcorado Homo-Amenabar de "Más" Adentro. A verla -o reverla- toca, melandrines.
San joderse!!! exclamé al leer esta noticia, donde se comunicaba la intención de llevar a cabo una versión operística de "La mosca", nada menos que a cargo de Cronenberg (quien hiciera su remake del original allá por el 86) y, atención, Plácido Domingo. Más volado que una mosca me quedaría al ver a un Plácido de protagonista absoluto, con un par de alas cosidas y unos coladores carnavalescos en los ojos; aunque va a ser que no. De todos modos el Cineasta canadiense ya nos avisaba de que los misterios del organismo son impredecibles, y quién sabe hasta donde pueden llegar los límites de la filosofía adaptativa de La Nueva Carne predicada en Videodrome. Incluso, porque no? en vez de con su colaborador musical habitual Howard Shore, David podría levantar aún más el vuelo con el buen hacer de Musiquito .
En resumidas cuentas y como ya han de saber, la noticia venía a ser esta: "una astronauta en un ataque de celos se tiró 1500 kilometros seguidos por carretera y con un Dodot pegado al culo para no pararse a mear y llegar así lo más aprisa posible a ponerle las pilas a la que se follaba a su añorado astronauta". Y vaya machaca follador que debía estar hecho el hombre para que la tipa se pegara tan duro carrerón, pensarán. Pero fue en realidad tan duro el viaje? Señores, a veces la realidad puede ser bien distinta de como se cree. Porque, acostumbrada a pasarse horas y horas de aburrido viaje espacial sin más paisaje a la vista que un montón de puntos blancos sobre fondo negro, ese viaje en todoterreno le habrá sentado si no como una montaña rusa sí al menos como una liberación. Pero sobre todo y si miran la foto de abajo, comprobarán que los pañales de astronauta (los mismos que usaba la tía celosa, por tierra y aire) no son unos pañales cualquiera. Como se puede ver los pañales de la N.A.S.A gozan de un diseño gayumbero a lo Calvin Klein, dotados seguramente de la alta tecnología aplicada a las pérdidas de orina y, sin duda, no carente del máximo comfort...que ya quisieran ustedes uno para no tener que levantarse al baño durante la peli de la noche...Vamos, que en definitiva esos vengativos 1500 kilometros por autopistas equivalen a que uno se levante del sillón para coger el teléfono y poner a parir sin salir de casa a el/la amante de su mujer/marido...Y por si fuera poco hasta le van a hacer una película.