La Coctelera

Categoría: terruñadas

Perdiendo al solitario.

Cuando nuestro hombre de barba postiza se las prometía como en la foto: contando los millones de su próximo atraco...su detención y, al momento, los medios que se apresuran raudos y veloces a revestir de irracionalidad su comportamiento: que si la esquizofrenia, que si un carácter huraño, atisbos de paranoia (no te jode, los tiene el camello que vende costo culero y no los va a tener quien con un descuido puede vérselas por siempre en Carabanchel) y así pues, cual la horda que se presentó a enjuiciar a Peter Lorre/M, el vampiro de Dusseldorf, salen vecinos y ciudadanos proclamando su innata peligrosidad, o lo de "Sí sí, yo era su vecino de al lado...y salí vivo de ello" que un anormal sonriente te suelta por la tele. O aquel que contaba que a su hijo se le cayó la pelota de futbol junto a la puerta del susodicho, entrando este en tal ataque de cólera que si no llega a mediar se queda sin retoño...y claro, hay que creerse que alguien que se toma tantas molestias para no ser detenido va a querer cagarla por una pelota de futbol...ande, métase en su puta casa y no moleste. Todo sea por anular la posibilidad -dios no lo quiera- de causa-efecto de nuestra disfuncional society; de ver en quien se mueve en los márgenes una tara genética y no un efecto derivado de los mismos mecanismos del sistema. Así, por ejemplo, David Koresh (aquel extravagante personaje que consiguió montarse una sociedad apartada del American way of life) ahora ha de ser visto como un fanático violaniños; o Unabomber (ese lobo estepario luchando denodadamente contra la sociedad post-industrial desde una cabaña en la América profunda) pasa a ser ese grillado de la fabricación de bombas caseras. A pesar de aquel mi deseo de conocer la verdadera identidad del Solitario uno no pudo menos que sentir cierta desazón por su captura, pues su detención, ha roto una vez más la evocadora fantasía del outsider, del montártelo sin pasar por el aro del sistema..., se ha ido al garete la gozosa admiración hacia el que se lo curró para no tener que levantarse a las 7 de la mañana, para no soportar el aliento de tu jefe y asentir a sus mandatos cuando lo único que quieres es quemar con un soplete su cara empezando por esos pelos que le salen de la nariz. El solitario, a su modo, era/es ese héroe-catódico de quien pensabas que tras el día en que se jubilase y dejase las muletas y el subfusil, al fin podrías entonces contárselo a tus nietos "Pues sí, Manolín, yo asistí a todos sus atracos...en el telediario de las 3". Todo un currelas que -un poco como aquel De Niro de la peli Heat que achanta al poli Al Pacino soltándole en su puto careto "Yo, como tú, hago lo que mejor sé hacer"- dio un paso evolutivo en lo que respecta a la figura del atracador, y en versión cañí. Que a diferencia de un Vaquilla (o su equivalente cinematográfico, el Torete) pasaba de recortás y cantosas gitanadas y se lo hacía con rapidez, metralleta (3 pipas más por si "ascaso"), más un chaleco antibalas "no vaya a ser", y además, lo cual lo hace irrepetible: él solito, que así no tenía que repartir con nadie...., salvo con esa novia en Brasil que uno se imagina en tanga por Copacabana y que por su buen par de morenas tetas bien habrá merecido su parte de los billetes. Uno también se imagina a nuestro "jirou" poniéndole a su chica su colección de discos o tocándole bossanovas a la guitarra mientras el dinero del último golpe reposaba sobre la mesa...Pero, como siempre, la temible "ayuda ciudadana" (la misma que ayudó a capturar a Unabomber a través del chotas de su hermano) lo acaba jodiendo...y así, como en la última escena de Bonnie and Clyde también aquí se acabó el rock and roll, se acabó esperar que Matias Prats saliese de nuevo con lo de "En la mañana de ayer el Solitario ha vuelto a actuar". Uno en consecuencia vuelve a plantearse si en lo que respecta a delinquir sin acabar entre rejas será más factible hacerlo dentro de los parámetros del sistema, a pesar de lo que nos quieran hacer creer con fracasos de Condes, Roldanes, Malayos etc etc...claro que eso eliminaría la épica del fugitivo, el carácter eminentemente romántico de...EL SOLITARIO....El caso es que hoy el mundo parece un poco más mierda, quizás porque con esta captura uno acaba por sentirse más solo, y solitario......snifff

CAMBIO RADICAL.

Imagínense que un día se levantan del catre y en el momento de mirarse las legañas en el espejo, ven a una cara que no es la suya, completamente diferente. No importa que lo que vean sea un Ethan Hawke o -en el caso de vosotras, mis fieles visitantas- una Scarlett. Si lo piensan un poco deberían concluir que, al menos, a uno se le debería de revolver el estómago y hasta los órganos adyacentes. Pues no. El programa Cambio Radical ha demostrado que necesariamente no es así. Si no han visto el último "gran cambio" yo se lo resumo. El elegido era en este caso un recolector curtido por el trabajo manual y años de bocatas de chorizo bajo el ibérico sol abrasador, con la azotea despeluchada a lo Josele Santiago y una dentadura tri-dente, que lucía recubierta de un sucio y grisáceo légamo. Resulta que todo ello lo quería dejar atrás, lejos de la memoria como hiciera Bibiana Fernández para con su viril entrepierna. Cual sería su fortuna que ahí estaba el programa televisivo para hacer realidad su deseo, el sueño de no volver a ver en el espejo el que siempre fue su rostro. Tras las operaciones pertinentes, la exasperante gran espera......Y al fin, se abrieron las puertas al plató, y a través de ellas surgió esa niebla televisiva como de "Encuentros en la Tercera Fase" que anunciaba la venida de un nuevo ser. Así fue que tras atravesar la bruma, el que antes era un rústico agricultor aparecía a ojos de su familia y España entera con una refulgente dentadura (una piñata radiante de, les juro, un extremo blancor que uno solo imaginaba en los calzoncillos del Arcángel Gabriel), un pelazo de futbolista metrosexual y, por último, el estilizado traje con blanca bufanda de intelectual de "La 2" que sustituía al original atuendo de recolector andalú, osease, pantalones jeans (que bien podrían ser de marca Cimarrón) y camiseta fucsia manga-corta. Cuando la presentadora intentó arrancarle unas palabras, nuestro radiante protagonista solo acertó con un "toi mu contento...mumucho, eloo casiempre aviao soñau", todo él un San Luis sonriendo con -repito- su ultrablanca sonrisa que parecía amenazar con brillar para toda la eternidad en su boca. Al mismo tiempo, la mirada de su rolliza señora parecía hablar por los ojos diciendo "Míralo como sonríe, cabrón, ya estará pensando en trajinarse a otra más joven"... Así fue, y colorín colorado. Nuestro agricultor tuvo su "cambio radical", que de lo feo hicieron algo peorcísimo. Yo no voy ahora a ser menos y a continuación, les obsequio con uno. Aunque, por el contrario, en este caso se trate de hacer de lo bueno algo mejor:

 

micronaciones del mundo.

"Uno de los divertimentos micronacionales, regulado por el Modulo de Apuestas del Microestado, dependiente de Nodo de Economía y Recaudación, consiste en, una vez por semana, y en unas hojas impresas a ese efecto marcar con una X el nombre del ciudadano que cada cual estime que será el primero en morir. Quien más X acumule sobre el nombre del primer desafortunado será el ganador a quien le corresponderá en premio los bienes íntegros del muerto, Cada semana todos están atentos a qué niño se pone enfermo, que adulto asume una actividad de riesgo, o qué olor tiene esa noche la sopa del fast food en caso de sospechar que el camarero lleva ya marcadas junto a tu nombre un montón de X." Esta descripción corresponde a una idea de micronación contenido en el libro Nocilla Dream. En él se nos describe Isotope como una micronación de 178 habitantes, sepultado bajo una extensión de desierto de 77.000 metros cuadrados en el que galerías comunican colegios, restaurantes y viviendas. Como ya han de saber, la más famosa de las micronaciones es Sealand, que no hace mucho se puso a la venta. Esta moda que debe su origen a las utopías piratas, provoca que todos los años se declaren (que no constituyan, lo cual es más complicado) micronaciones al gusto del consumidor . EuskalHerrias, Catalonias y Galizas empiezan a verse como una cosa anticuada y demodé. Ahora se llevan naciones como "Aerican Empire", erigida sobre los principios de la Ciencia Ficción y el Humor MontyPythoniano; como Molossia en el sur de California, donde los fulanos van de cowboys paletos y celebran el día del Emperador Norton (personaje que en el siglo XIX se autoproclamó rey de EEUU, y que de hecho tuvo considerables seguidores); o si no, hacértelo en tu casa como el Peter en aquel episodio de "Padre de familia" donde plantaba su bandera en el tejado de su casa bautizando esta como la nueva micronación de "Petoria", disfrutando (eso creía él) de inmunidad diplomática. Hasta el lobby homosexual creó en su día en las inhabitadas islas del Mar de Coral "The Gay and Lesbian Kingdom of the Coral Sea Islands". Por imaginar mi propia Micronación, me decantaría por un Imperio en el que sería un pseudotirano, obligando a una horda de enanas a cuidar de mis plantaciones de "plantas medicinales"; tendría en jaulas colgantes a odaliscas ligeras de ropa que leerían mis estúpidos y antojadizos poemas; quizás también una playa de olas artificiales donde rubias australianas me enseñarían a entubarme en olas de varios metros para al surcarlas sustituir el habitual grito de "Jerónimoooo!!!!" por el de "Pirooolaaaaaa!!!!!"...y por supuesto, hacerlo con la idem al sol, un sol no-radiactivo como el que creó el Doctor Octopus en Spiderman II, colgando de la gran cúpula que protege mi micronación que, con el tiempo, pasaría a macronación, pues, como en una partida de Risk, iría conquistando los países de alrededores, atrayéndolos a mi causa. Como ven toda una "Sin city", de la que en breves me pondré con la bandera.

tecnología aeronáutica y sexo "a cero atmósferas".

En resumidas cuentas y como ya han de saber, la noticia venía a ser esta: "una astronauta en un ataque de celos se tiró 1500 kilometros seguidos por carretera y con un Dodot pegado al culo para no pararse a mear y llegar así lo más aprisa posible a ponerle las pilas a la que se follaba a su añorado astronauta". Y vaya machaca follador que debía estar hecho el hombre para que la tipa se pegara tan duro carrerón, pensarán. Pero fue en realidad tan duro el viaje? Señores, a veces la realidad puede ser bien distinta de como se cree. Porque, acostumbrada a pasarse horas y horas de aburrido viaje espacial sin más paisaje a la vista que un montón de puntos blancos sobre fondo negro, ese viaje en todoterreno le habrá sentado si no como una montaña rusa sí al menos como una liberación. Pero sobre todo y si miran la foto de abajo, comprobarán que los pañales de astronauta (los mismos que usaba la tía celosa, por tierra y aire) no son unos pañales cualquiera. Como se puede ver los pañales de la N.A.S.A gozan de un diseño gayumbero a lo Calvin Klein, dotados seguramente de la alta tecnología aplicada a las pérdidas de orina y, sin duda, no carente del máximo comfort...que ya quisieran ustedes uno para no tener que levantarse al baño durante la peli de la noche...Vamos, que en definitiva esos vengativos 1500 kilometros por autopistas equivalen a que uno se levante del sillón para coger el teléfono y poner a parir sin salir de casa a el/la amante de su mujer/marido...Y por si fuera poco hasta le van a hacer una película.

solo para los elegidos.

Pedigüeños, la calle es mía.

De pequeño, cuando avistaba un mendigo a lo lejos decidía con el fin de leer el cartel que tenían a sus pies reducir la velocidad de mis pasos. Pensaba que en aquellas letras mal escritas podría ocultarse un significado oculto, el secreto mismo de la piedra filosofal. Hoy, por el contrario, mi decisión ante el avistamiento es toda la contraria: apuro el paso, y hasta me desvió en la acera hacia las baldosas de adelantamiento. Me cruzaba de pequeño con la clásica gitana esgrimiendo unas palabras en extraño arameo para, acto seguido, asombrarme de que la gente a mi alrededor ni si inmutara ante la velazquiana imagen. Pero señores, qué rápido va uno descubriendo el porqué de las cosas. Uno empieza a escuchar esas picarescas historias sobre los sin-techo, como la de que el mendigo no era cojo sino que aquella pierna que le faltaba la llevaba doblada y atada de manera que el pie le llegaba al culo. Y la de la vieja Maruxa? que mendigó toda la vida y, una vez encontrada putrefacta en el suelo de su habitación, en su gran habitación de su gran casa, se descubrió que, además de otros tantos queos, ocultaba debajo del papel de las paredes cientos de billetes, miles, muchos de los de mil pesetas con la cara de Valle Inclán. Sin duda una imagen acorde al creador del esperpento. Y es que, es la de los mendigos la tribu urbana más evolucionada y mejor adaptada a los tiempos de corporativismo cosmopolita. Bien saben ellos en qué calle pueden encontrar lo indispensable para vivir sus permanent vacations: saben de sobra qué contenedores contienen ropa, que supermercados les suministran el sobrante de comida y en qué papeleras encontrarán el periódico del día; saben en qué calle se hacen 20 euros la hora y a la puerta de que iglesia se hacen los 30 euros. Poseen la sabiduría oculta del camarero que tras la barra ha estado escrutando nuestras vidas, si bien, la barra que les separa de nosotros es invisible. Saben a la perfección que son las beatas y viudas las más proclives a soltar la moneda; turistas burgueses que ven en los mendigos de los países extranjeros un halo de exotismo; o el/la joven universitario y oenegista de izquierdas que lee a Noam Chomsky y que ve en el acto de mendigar un efecto directo e irrevocable de la sociedad de consumo, y ahí va pues la piva y le suelta al perroflauta 2 euros (3 como mucho, no más), pues Manu Chau también lo haría. Hoy no hay Eroski ni Gadis que no tenga a su puerta al yonkoide que te abre la puerta esperando el cambio de tu compra, para luego ir a comprar sus golosinas. Resulta que con uno de la misma estirpe (o parecida) me aconteció un incidente unos días atrás: el tipo sentado junto a su petite commité de mendigos y haciendo ruido con un par de bongos me pidió un pitillo, le contesté negativamente prosiguiendo mi caminata, para que, al momento, atronara a mis espaldas un "QUEEE TEE MUEEERAS DE CANCEEER", así, con inusitada fuerza y a la vez esa dejadez opiácea de kiote inveterado. "Que-te-mueras-de-cáncer" ...un lema en la cajetilla que llevaba en el bolsillo me decía algo parecido de manera un poco más amable. Decidí pues hacer caso omiso, alejándome, pero a la vez sintiéndome escrutado como Rod Taylor en la última escena de Los Pájaros. Sería aquel grito el principio del alzamiento de limosneros?

Con los brazos abiertos.

Como en su día pasó con el puenting o el airbaging (aquella moda de robar coches para estrellarlos y sentir el poderío de tu cara hundiéndose en el acolchado Airbag), de un tiempo a esta parte aquí ha llegado de afuera una nueva moda a la que podríamos denominar como Abracing. Hoy por hoy, como en las Américas, pueden ver en sus calles a ciertos conciudadanos que con el lema "Abrazos gratis" escrito en un cartel se dedican a la altruista labor de repartir achuchones. Una mañana cualquiera en la que decides salir a por los periódicos "de gorra" de los expositores, como proveniente de una secta puesta de MDMA ahí está el individuo dispuesto a rodearte entre sus brazos. Vale que la iniciativa, como performance "pro-buen rollo" tiene su aquel. Yo soy el primero que -siempre que nos pusiésemos de acuerdo- me fundiría en un comunal abrazo con todos ustedes, con la Humanidad entera; más aún, me autoproclamaría principal promotor de la Gran orgía cósmica (mmmm...cuanto donde elegir!). Bonito, verdad? Por otro lado, no dejo de pensar en aquella apreciación de H. S. Thompson en su "Fear and Loathing in Las Vegas" acerca de la muerte de la Revolución hippie. El visionario escritor gonzo afirmaba que la sesentera revolución psicodélica del Amor no estaba preparada para la gente, nuestras humanas Gentes, yo, ustedes...y que por eso mismo fracasó. Vamos, que, en resumidas cuentas, el "abrazador" callejero puede correr más peligro que Jack Frost entre los calores del Averno. No me refiero a que se dé de bruces con un "hombre bomba" (que también), pero sí un bad-skin con resaca o, peor aún, un chancho churretoso de olor a "vinacho a 70 céntimos el cartón". No obstante, la posibilidad más viable es que se troquen los papeles de damnificador y damnificado. Y es que, señores, con noticias como la de esos (r)humanos que con una placa de poli falsa del Cadena 100 y la excusa de buscar drogas en tu coche te choran hasta el ambientador de Pino, igual habría que pensar que tras el amable abrazo te pueden levantar la cartera en menos de lo que duran un par de palmaditas en la espalda. Cuídense amigos lectores de las Nuevas Tendencias.

Como para hacer un FRANCES.

Se dice que cuando uno sale de la cama y pega un bostezo de esos de estirar todo el cuerpo, se crece alrededor de un par de centímetros; en el caso de la Frances Cobain el estirón como que pasa del metro. Al menos es lo que pensé al ver las fotos de la ya crecidita Frances en la revista Elle. Y es que, la verdad, servidor no sabía nada de la chavala desde la famosa foto en que abría la boca con papa Cobain. Algo parecido debieron pensar los familiares de la secuestrada Natascha (quien por cierto guarda un parecido con la "hija del grunge") cuando salió "estirada" del zulo del señor Priklopil. Pues eso, que la naturaleza hace acto de presencia. Ahora toca esperar a que siga los pasos de "Mamá Love"...Grunge is not dead!!!

trash-connection.

No son pocas las veces en las que quien aquí escribe ha fantaseado con ser un boyante millonario (mejor aún, archimillonario, que decía el Tio Gilito); un bon vivant al estilo de los Rat-Pack que se codea con la biutiful-pipol de tabique de platino; elucubrado con qué se siente al ser un monigote con cóctel a lo Labanda o, vivir la bacanal a lo Eyes Wide Shut que se celebra en la mansión del Marqués de Villa-Arriba. Fue, de hecho, el fanzine Le bon vivant una de mis lecturas de cabecera durante los 4 números que duró. Pero la cosa cambió, vaya si cambió.. Porque resulta que a día de hoy, escasean los Onassis o Kashoguis con superyate, aquella jet cuyo tren de vida se oteaba inalcanzable para el ciudadano de a pie. Hoy ya no se oyen los nombres de Günilla ni el del Sultán de Brunei, y hasta parece que la sangre azul solo existe en los anuncios de compresas. Así, mientras el acaudalado finolis ochentero se extingue, solo los rústicos salidos de la cochambre hacen ostentación pública de sus riquezas, caso del ex-camarero marbellí que antes retozaba con la plebe. Si hasta tan alcanzable semeja lo de dar el pelotazo que a falta de reto a uno casi se le quitan las ganas de ascender socialmente. A mí con lo básico...y una tele (no pido más de 20 pulgadas), un buen colchón y un cartón de tabaco rubio...y ya me tienen al margen del mundanal ruido unas semanas, y sin ambicionar ser invitado a la boda de Tom Cruise. Siguiendo con la anterior asociación dólares-inmundicia, me remito a las famosas bolsas de basura turgentes de billetes. Como aquí se viene diciendo, la escoria es el vaso comunicante entre el lumpen y la gente rosa, pobres y ricos rodeados todos de mierda hasta el cuello. Miren por donde que, mientras el alcalde entra en el talego por culpa de las bolsas de basura, ayer mismo un preso salía gracias a ellas. Pura poética trash. Y otra muestra del basura-connection es Millonario Oculto, un nuevo programa en que millonarios pagan por mezclarse entre mendigos con el honorable fin de pagar 60.000 aurelios al "sin-techo" más dabuten ¿Es la basura la solución de redención en la Era Consumista? Recuerda eso mismo lo que el visionario escritor Palahniuk vaticinaba en Haunted, donde millonarios hartos de su condición deciden vestirse de apestosos mendigos, en este caso solamente para pasar desapercibidos entre la multitud. Claro que en el caso de ese programa lo más probable es que se trate de millonarios "de segunda", de los que todavía no están podridos de peculio, dinero el cual de seguro recuperarán con intereses al publicitar la empresa de la que son poseedores. Por si eso no les bastase quedarán, al igual que Bill Gates y sus donaciones, como "Teresos" de Calcuta de alma caritativa. Digo yo que al igual que se les permite disfrutar de la compañia de las clases menos pudientes, no estaría de más que, por el contrario, a los sin-techo se les diese la oportunidad de ser, como en aquel Reina por un día, millonarios durante un tiempo; solamente para constatar que el papel couché no vale ni para limpiarse el culo (nunca mejor dicho), poder regresar a tu vida con la ilusión de que no te pierdes nada, de nuevo aliviado en la rutina mierdosa.