NUEVAS ALTERNATIVAS AL HUMO DEL TABACO.
Ahora que se hace difícil esto de fumarse un pitillo o como dice un compañero “echarse el trujel”, es menester involucionar unos cuantos siglos y, evocando al flemático Clint Eastwood, echar mano del tabaco mascado. De ese modo ya nadie tendría que soportar el humo alquitranado del fumetas de la otra mesa; más por otro lado, el hecho de escupir tabaco siempre comporta una imagen de vaquera virilidad la cual, haría innecesario el uso de colonia Brummel o de camisas desabotonadas. Asi pues, propongo una regresión al lejano Oeste, donde prime el saloon a la cafeteria y en donde se sustituya el cenicero por la escupidera.

Sano ejemplo de una vida sin humos.
Otra solución, en este caso menos cowboy y sí más afrancesada, sería la del uso del rapé. Unas esnifaditas después del café y no tendríamos que oír impertinencias del tipo: Perdone ¿Puede echar el humo a otro lado???
Por la red hay unas cuantas paginas donde pueden adquirir toda clase de marcas de tabaco para mascar y para esnifar, además de sofisticados utensilios para preparar el trozo de tabaco que echarse a la boca, así como lo oyen.

Efectos secundarios sin importancia del mascar.

Para los más aguerridos

miridy dijo
Yo propondria echarse a la boca incienso, el humo molesta igual que el del tabaco.
15 Enero 2006 | 10:13 PM