Quien haya echado un breve vistazo a este humilde blog, habrá comprobado la drogofilia que de él se desprende. Lo cierto, es que es algo superior a mis fuerzas; y sin fuerzas me siento para dar una convincente razón de tal inclinación; quizás deba conocerme mejor a mí mismo. Pues bueno, sabido es que la droga que cambió la vida del personaje aquí tratado ayuda para ese menester. A prestar atención toca pues.
Que el galán de Hollywood por antonomasia proclamó hacer uso del LSD es algo que ha llegado a oídos de todos. No hay libro sobre el chismorreo del celuloide que no rememore el psicodélico vicio del actor; otro de los vicios asociados a su figura , aunque no confirmado, es el de su coqueteo homosexual con el actor Randolph Scott. Como cotilla serio que soy omitiré ahondar en este poco contrastado rumor. Si acaso, les pongo la foto que dió lugar a tales habladurías y ante ella, piensen lo que les venga en gana.

Eso sí, del triposo vicio de Cary ni hace falta dar fe. Parece ser que antes de que el Cary Grant accediese al LSD, el galán actor se sentía un tanto (más bien un bastante) frustrado consigo mismo. Sus 5 separaciones matrimoniales, la enemistad con su madre, sumado al estrés que conlleva el oficio de actor, le empujaron a experimentar con el tratamiento psicodélico del que entonces (a finales de los 50) varios psiquiatras venían haciendo uso. Cary había buscado la paz para consigo mismo con ánimo constante: el yoga, el hipnotismo, misticismos varios…Solamente el descubrimiento de Herr Hoffmann le proporcionó la paz de espíritu que anhelaba. Tan bien le sentó aquel primer trip que desde entonces, el actor se sometió a más de 60 administraciones; primero bajo la supervisión del Dr Mortimer Arman y más tarde con el emblemático Dr Janiger (este a su vez inició en la lisergia a actores como James Coburn o Jack Nicholson). De su esperiencia con el LSD proclamó:“He nacido otra vez. Antes era un ser horrendo…Ahora se que hice daño a todas las mujeres que me amaron. Era un puro fraude, un terco aburrido, un sabelotodo muy ignorante”.

Rita Hayworth no sabe que Grant se guarda un as en la manga.

Tras saberse de tan subversivas y apasionadas declaraciones, "la droga de las 3 siglas" se convirtió en comidilla de Hollywood entre actores y demás eminencias. Es asi que, la gente que acudía a ver Operación Pacifico (película que Cary protagonizó tras sus polémicas declaraciones) intentaba percibir un atisbo de cambio en el rostro de ese maduro actor de 55 años que decía haber “vuelto a nacer”. Por otro lado, el público se preguntaba si aquel submarino pintado de rosa que aparecía en el film, tenía su origen en los efectos derivados de la droga. 10 años después The Beatles se embarcaban en parecida embarcación, pero de distinto color.

El gurú del LSD Timothy Leary narra en su autobiografía su encuentro con el actor, al que deseaba conocer tras saber de sus inclinaciones triperas. Según Leary, Cary Grant afirmó que nada le gustaría más que hacer una película sobre la visionaria sustancia, en la cual, aparecería como en el papel de un profesor de Harvard que descubre la clave del Universo. Parece ser que Cary Grant hizo el guión de esa película(20 años tardó)pero nunca se llegó a rodar. Mecachis!!!

El galán compartiendo bienestar.
-idiotas, no saben que existe algo mejor- parece pensar nuestro Cary.