La recopilación (foto arriba) Songs in the key of Z trataba en su día de recopilar a toda esa pléyade de compositores que, estúlticamente denominados "outsider artists", han traspasado los umbrales de la percepción más allá de lo que el ciudadano de a pié, ni suele ni debería llegar, regalándonos evocadores sonidos de universos paralelos e incluso, corroborando lo cool que puede llegar a ser la esquizofrenia. AAAyyy il Mondo Cane!!! De esa guisa, en aquel compendio de genialidades extratosféricas se podían encontrar lumbreras de la talla del "loco de Cambridge" Syd Barret, el retro-icono Joe Meek, o al inolvidable Tiny Tim y su inseparable ukelele. Otro de ellos, en el que entonces servidor no había reparado, era Daniel Johnston.
Aclamado por mitos tan dispares como Bowie, Matt Groening, o Kurt Cobain, Daniel Johnston ha logrado sin pretenderlo estar en boca de toda la diletancia musical. Su obra (música y dibujo) equivale a un territorio que podría definirse como el sueño de un Brian Wilson en versión Marvel, o si quieren, como el ufológico universo de Frank Black (Pixies) pero en dibujo animado...y sobre todo -al igual que el Barret del "If it's in you"- Daniel es todo un ejemplo de lo errático devenido en glorioso; sí, parafraseando el título de esa gran biografía de Gonzalez Balsa sobre Brian Wilson, Johston emana "bendita locura". Fue el pasado año cuando se presentó en el Festival de Sundance The Devil and Daniel Johnston, documental sobre su figura que se llevó el primer premio en su categoría. ¿Genio extravagante? ¿personalidad dispersa? ¿icono underground? ¿Sundance?...todo esto recuerda a aquella precedente recuperación para el público masivo del Harvey Pekar's en American Splendor. No cabe duda de que el Festival de Sundance sabe, a la hora de vestirse de "rarito", escoger los mejores vestidos. El trailer del documental lo pueden descargar aquí.