La historia del Rock (desde los tiempos de Jerry Lee Lewis a The White Stripes) la hemos leído decenas de veces, ya sea a través de NiCK Cohn, Greil Marcus, o de la asépsia de Sierra i Fabra. Lo cierto, y al igual que esos homenajes que uno se da de cuando en cuando, nunca viene mal una dosis de historicista energía rocanrrolera, y si esta viene embutida a presión con escándalos y chismes que te salpican en la cara, como es el caso, mejor que mejor. Y es que si Kenneth Anger dio su particular visión de la sucia trastienda del celuloide en su emblemático Hollywood Babilonia, ha tenido que pasar medio siglo para que Gary Herman, en este Rock and Roll Babilonia, haga lo mismo para con el entramado de la Música, si cabe con una mayor claridad fruto de la clarividencia que otorga la distancia temporal. Pero si el fundacional libro de Anger podía tomarse, por momentos, como un exagerado chisme al estilo cotilla de L A Confidential, en este Rock and Roll Babilonia a uno se le llegan a poner los pelos como escarpias por su veracidad y su directa crudeza. Vale vale, parece que tambien yo he caído en el exagerado estilo Anger "aquí hay tomate"...Pero es que...Elvis Presley grabando wrestling entre teenagers desnudas, Mercury y sus orgías con enanos, Brian Jones sodomizando a jovencitas y puesto de drogas hasta los topes, Mick Jagger comiendo de la chocolatina colocada estrategicamente en la entrepierna de la Faithfull; en ese mismo lugar, pero en el caso de una groupie de Led Zeppelin, un pequeño tiburón; a Rod Stewart que le vacían de su estómago...como medio litro de semen; y Brian Wilson -en plena desintegración personal- le ofrece heroína a su hija de 2 años...Unos ciertos y otros no, estos son solo unos de los pocos mitos que hacen del mundo del Rock una Babilonia sin igual, y por tanto, justifican el titulo de este libro. Gary Herman, además, no se anda con chiquitas y ya desde el primer capítulo de este tratado sobre la degradación, nos presenta el tan idealizado festival de Monterey como una feria de ganado que solo sería el pistoletazo de salida de una carrera hacia la ansiada fama destructora de frágiles mentes como la de Brian Jones, Kurt Cobain, o Jim Morrison, y en otros casos (Michael Jackson, Phill Spector, Cher, Bob Dylan...) un instrumento para convertir a sus estrellas en patéticos recortables. Un mundo el del Rock en el que toda estrella está dispuesta a ser explotada y, a su vez, explotar a cualquier incauto/a a su alrededor. Olvídense de estólidos lemas del tipo The Great Swindle of Rock and Roll. Con este libro confirmarán que además de una estafa, el Rock es un putiferio, un fumadero de cosamala, y un campo de concentración más bien propio de la película ILSA, la perra de las SS. Qué cojones haces pues leyendo esto; vete a comprarlo; y si no tienes dinero róbalo, pero hagas lo que hagas hazlo ya!!!