"...Un amigo mío tenía trece años cuando oyó hablar del pegging. Que es como se llama cuando a un tío lo follan por el culo con un consolador. Estimulas la próstata lo bastante fuerte y se rumorea que puedes tener orgasmos explosivos sin manos. A aquella edad, mi amigo era un pequeño maníaco sexual. Siempre andaba loco detrás de la forma más excitante de correrse. Así que fue a comprarse una zanahoria y un bote de vaselina. Para llevar a cabo un pequeño experimento privado. Luego se imaginó la impresión que iban a causar en la caja del supermercado la zanahoria solitaria y la vaselina, rodando por la cinta transportadora hasta la cajera de la sección de comestibles. Con todos los compradores haciendo cola y mirando. Con todo el mundo viendo la gran velada que estaba planeando.
Asi que mi amigo compró leche y huevos y azúcar y una zanahoria, todos los ingredientes para una tarta de zanahoria. Y vaselina.
Como si fuera a casa a meterse una tarta de zanahoria por el culo..."

Este es solo un extracto de uno de los relatos que componen Fantasmas, la última obra de Chuck Palahniuk, la voz de América, y de toda su época, nuestra época. Cuando leía los relatos de su anterior Error humano, ya estaba deseando que llegase del otro lado del Atlántico este Haunted (título original) cuya lectura pública -se decía- causaba más de un mareo. Fue hace 2 días que leyendo este post, me di cuenta de que Mondadori ya lo había publicado en estos lares. Hoy el libro ya lo tengo en mis manos y con 20 páginas leídas me lo estoy gozando casi tanto o más que lo pensaba gozar el individuo este de la zanahoria. Anímense ustedes también, caramba.