Pues sí, Sin también se echó al agua con una tabla de surf. Eran tiempos lejanos, a principios de los 90 cuando uno trataba de no repetir 2º de BUP. De aquella náutica y efímera afición 2 momentos estelares me han quedado grabados en la memoria. Por un lado el día en que, sin tener pajolera idea de surfear, me eché al agua con olas de más de 2 metros en la Playa de El Matadero (no percibía entonces el bíblico aviso del nombre), con una Wat-say y mi traje piping-hot roído de segunda mano, ayy que majete y figurín iba yo todo ceñido, cual un torero de agua salada...Ejem, el caso es que en el momento de remar queriendo pillar una gran ola, la proa ( para los veteranos nose, pronunciado nouss) se me clavó en el agua y, y ahí fui yo por el aire para acto seguido, sufrir un centrifugado sumergido que se me hizo interminable y hasta traumático; vamos que lo pasé mal. No me metí en el agua hasta una semana después, momento en que este ya curtido Custoe decidió hacerlo con olas más calmosas y en la playa de al lado (Orzán), no fuera a ser. Y entonces sucedió: en un momento dado, Sin logró ponerse de pie en la tabla y aguantar en equilibrio, surcando y deslizándose hacia el frente, empujado por una espumita de ful, y gritando como quien se tira en puenting...Al salir del agua ya me sentía el Kelly Slater galaico, embutido de vana satisfacción y orgulloso de mis surferas greñitas mojadas, seguro que no tan mojadas -pensaría- como lo estarían las chicas que me hubiesen visto navegar. Lo que quería aquí rememorar es un comic que en aquel año de marejada me compré. Como buen aprendiz de surfer yo también me compraba el Tres60 (e incluso algún Surfer Rule) que fue donde se publicaron las historias de Kookmeyer, y que todavía guardo, en parte porque el protagonista de la historia me resulta familiar: un ejemplar de kook (membrillo) que soñaba con dárselas de tamañero rompeolas. El dibujo de Wilbur Kookmeyer es de un tal Bob Penuelas, un autor fuertemente inspirado por Don Martin y el comic satírico de Mad, que tras inmiscuirse y tomar nota del ambiente surfer californiano, creó esas historietas las cuales llegaron a aparecer con asiduidad en la revista Surfer y que con sorpresa volví a encontrar aquí. Freakosos seres californianos en bermudas, olas estupéndamente dibujadas, y nenas en bikini.
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