En lo que a desgraciadas carreras de Cine se refiere, la más habitual carnaza suele provenir de las tragedias de Bruce Lee, James Dean, la Monroe, o los misteriosos finales que acaecieron a los actores que se metieron bajo las mallas de Superman. Y sin embargo, en la oscura historia del Celuloide existen cientos...miles de escabrosos finales si cabe más horripilantes que cualquiera de los citados. El de Jeffrey Hunter solamente es uno de tantos. Resulta que su caída en desgracia posee un componente de bíblica fatalidad que podría compararse al de las posteriores maldiciones de El Exorcista, Polstergeit, o la renombrada de los Supermanes. Nacido en 1925, este "ojos azules de sonrisa profidén" debutó de extra en Julio Cesar (1950), luego siguió ascendiendo escalafones al lado de John Wayne en Centauros del Desierto (1956)para, en la cima de su carrera, consagrarse en el papel de Jesucristo de Rey de reyes (1961). Podría -en mi opinión- llegar aun más lejos si los ejecutivos de la NBC no rechazasen tras su visionado el primer episodio de Stark Trek. Y es que, como todos los trekkies saben, antes de Willian Shatner, existió un antecedente del Capitán Kirk, que fue ni más ni menos que el Capitán Pike que protagonizaba Jeffrey Hunter en un primer episodio piloto. Este primer intento de sacar Star Trek adelante, rodado en 1964 y titulado The Cage, nunca se llegó a emitir como episodio, aunque luego sí se recuperó lo rodado en un memorable capítulo doble de título The Menagerie. En este episodio se creaba todo un ejercicio de metalenguaje con el que así se aprovechaba el material rodado de aquel, en un historia en la que se mezclaban las imágenes del primero con las creadas para la ocasión en las que Jeffrey Hunter reaparecía deforme y tetrapléjico tras un accidente en el espacio, y mientras, el vulcaniano Spock era quien lo "secuestraba" para darle mejor vida en el Planeta Talos IV.

He aquí la diferencia entre ser Cristo y "estar hecho un Cristo".

Existe también un episodio de Futurama que rememora tan particular episodio, en una mezcla de homenaje trekkie y -por supuesto- hilarante parodia. El caso es que, tras Star Trek, los posteriores acontecimientos en la vida de Jeffrey no resultaron nada cómicos. Fue en pleno declive de su carrera y mientras rodaba en España !Viva América! que Hunter resultó herido en una explosión accidental que lo dejó, ni más ni menos, como el personaje que interpretaba en aquel The menagerie: quemaduras de todo grado, paralítico, y sin capacidad para pronunciar una palabra. Y, claro está, sin poder disfrutar de la "falsa" felicidad que te otorgaba el Planeta Talos IV del episodio en donde, de manera altruista (y podría decirse que anti-matrix), unos superiores extraterrestres te permitían vivir una idílica vida implantada artificialmente en tu cabeza. Ese mismo año el actor moría cuando era intervenido quirúrgicamente. Quién sabe si tras la luz que precede a la Muerte existe algo parecido a un Talos IV.

En esta instantánea, sacada en medio de un rodaje, podemos ver a Fry bordando su papel de sosías del Capitán Pike.