El otro día les hablaba de la película Slacker y de todo el fenómeno que originó. Hoy les muestro el siguiente paso a todo fenómeno de estas características. Ni más ni menos que el que un espabilado/a sin pudor (en la más más perversa tradición de lo que suele llamarse coolhunters o cazadores de lo cool) se dedique a exprimir el concepto. Una joya de libro guiri que reposaba en su día polvorienta en una librería de “segunda mano”, y que ahora reposa de igual modo en la mía. Con ella aprenderían a ser un slacker de pedigree, un tio guay, incluso hasta diría que más guay que los guays:

En esta página te ofrecen una serie de referentes que has de tener en cuenta. Además de Duchamp, el libro te instruye sobre Kafka, Coleridge o Diógenes.

Por supuesto no se olvida de hacer incapié en actitudes cool como son las de fumar o darle al drinky.

Y la lección que no debes olvidar: un dibujo (estilo Charles Burns) en el que se te ofrece una imagen del desorden perfecto para tu habitación. Siguiendo tan sabios consejos podrás dar el pego como Slacker de pro.