"La ilusión viaja en tranvía"... on the road again.
Más de 10 años antes de que los Merry Pranksters comandados por Ken Kesey enfilaran con su bus los EEUU, un tranvia de lisergia similar (pero sin ponche de ácido) hacía lo propio en Ciudad de Mexico, esta vez conducido por un irrepetible duo de losers: Juanillo y el sanchopanzesco Tartajas (alias "El Mantequilla"). Que duda cabe de que la etapa más fascinante de Buñuel es la mexicana. Que sí, que "el ojo cortado" y "los burros en el piano" tienen su rollete, y tambien la época francesa con la Deneuve patacoja en Tristana o Fernando Rey intentando abrir corsettes y cremalleras en Ese oscuro objeto de deseo, y sin embargo, el genio buñuelesco se desborda en la década de los 50', etapa que junto al primer lustro de la década siguiente hace cierta la afirmación de que las mejores obras nacen de las limitaciones. Es en México donde se dieron una serie de circustancias que hacen que sus películas rezumen genialidad por todos los poros. Olvidados, ambiciosos, brutos...son, como bien saben, algunas hermosas palabras que figuran en los títulos de su época mexicana.

Buñuelesco moment aderezado de carniceria y religión.
No había visto La ilusión viaja en tranvía hasta hace un par de días y tengo que decir que se ha convertido en una de mis películas fetiche. Este antecedente charro de Dos tonto muy tontos supone una celebración de la diferencia que ni Burton colocado de tequila hubiese imaginado, toda una caterva de entrañable inmundicia dejando entrever el psicotrónico paraje de Ciudad de México, cual si fuese el antecedente en clave road-movie urbana de la cena de Viridiana. Y luego ese Papa Piquillos, jubilado tocahuevos y metomentodo que quiere joder a nuestro duo protagonista. O el gracejo popular por obra y gracia del compadre de Don Luis Buñuel, Luis Alcoriza: "punsadas de borraaaachos", "ya me malisiaba que era puro invento de ellooos", "de puros traviesos ahora mismo yo mes lo jalo y se los traigo para acaaaaa". Todo un derroche de entrañable labia que, aunque a veces uno no tenga pajolera idea de su significado, suena cómo música para los oidos. Pues eso, que !!Viva México cabrones!!!!

Pussy Galore dijo
Yo esta no la he visto, pero Los olvidados me gustó mucho en su dia, ah! y Susana no tiene ningún desperdicio.
1 Junio 2006 | 06:42 PM