Mi relación con la revista Rolling Stone es un tanto de amor-odio: me rechina ese impersonal y mercantilista deseo de querer abarcar al mayor abanico posible de lectores, y por eso mismo, uno siempre encuentra artículos y colaboradores con los que uno comulga. Así que no son muchas las veces que me la compro, pero al cesar lo que es del cesar: este último número sí me lo he pillado y no me arrepiento de haberme gastado los 3 euros. La revista viene con un interesante suplemento conmemorando los 1000 números de la publicación americana (textos de personalidades como Eastorn ellis, Greil marcus o Cameron Crowe) en una retrospectiva de la revista a través de sus portadas, desde los hippiosos 60' a los 90' de la era grunge, pasando por la etapa yuppie de la era Reagan. He aquí todas las portadas.