La historia de la gran redada stoniana es la siguiente: cuando los Stones yacían en su mansión de Redlands, exparcidos entre cojines marroquies mientras sonaba el Blonde or Blonde de Dylan, y fumando canutos con la Marianne Faithfull yendo de una lado a otro cubierta unicamente con una manta de pieles...pues entonces, 19 agentes de la ley invadieron la mansión. Tras el registro, Jagger fue acusado de posesión de estimulantes, Keith por permitir el consumo, y Marianne espuriada con la calumniosa historia de que los polis se encontraron con una orgía en la que Jagger comía una chocolatina Mars de la entrepierna de su novía; toda una comidilla (nunca mejor dicho) para la prensa amarilla. La condena para los 2 Stones podía acarrear años de carcel y el fin de la banda, sin embargo, gracias en parte a las movilizadas protestas de los fans la cosa quedó en un escarmiento. En esta rara grabación, los Stones recrean el juicio mientras suena el We love you, canción que, en verdad, era un mensaje de agradecimiento a los fans por su apoyo prestado en tan grave momento. Entre las impagables imágenes podemos ver la manta con la que se cubría la Faithfull, y además, a un endrogado Brian Jones, aun más "stoned" que Mary Poppins puesta de Jack Herer.

Marianne "fidelidad".

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