Uno de los grandes logros creativos en lo que a “título de libro” se refiere es “The naked lunch”. Fue Jack Kerouac quien sugirió el título a Burroughs, un título “El almuerzo desnudo” que hacía alusión a “ese momento congelado en el cual todos vemos con claridad que es lo que hay en el otro extremo del tenedor”. Pues bien, en lo que respecta a la situación de las drogas, uno no puede evitar verse reflejado en esa cita. Y es que, como el instante en que vislumbras que lo que era rica hamburguesa resulta un cúmulo de vísceras de dudosa procedencia, de cuando en vez salgo de mi estado de robotización (auto)inducida y, con espanto, me doy de bruces con la carencia de libertad que supone el que alguien se eriga con el poder facultad de mandar en tu química interior (no hace falta recordar lo de "de la piel para dentro mando yo"). K Dick que era un tanto “águila”, sufría de estas cosas, y por eso, fue que creó sus drogomaníacas novelas cargadas de lucidez. Entre ellas el A Scanner Darkly. El film, como la Realidad misma, resulta algo inquietante y difuso. Más que como thriller conspiranóico al estilo de anteriores adaptaciones (Minority Report, Blade Runner…), Linklater es fiel a la densidad de la novela a la cual, intenta conferir esa atmósfera (con técnica de rotoscopio) de libertada coartada y alerta continua. Inquietud que como atestigua su autor, fue fruto de la paranoia de la Era Nixon la cual, no deja de ser extrapolable a cualquier tiempo posterior…Como añadido, algún que otro hilarante momento al estilo drogota de “Miedo y Asco en L.A” (caso de los devaneos de los protagonistas para evadir la vigilancia policial) que de seguro, encontrará la complicidad de fumetas, camellos tragapastis, y otras especies. Es esta una recreación experimental y futurista donde el hábito, y por ende la naturaleza intrínseca del hombre, se convierte en mercancía y vehículo de explotación. Esa Farmacracia que se alimenta de la Prohibición; esos matasanos que pretenden catalogar taras cuando el sistema es en sí mismo la mayor tara; policías que pasan el rato intentado atrapar camellos que a su vez, se convierten en policías…y viceversa. Y al final, la línea entre poli y caco, lo bueno y lo malo, la frontera entre Realidad y Ficción…se ha ido a saber dónde....
3 comentarios
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Pero... donde la has visto?!?!
Que suerte!
Donde? Pues donde tenía que haber visto la cacota de la de "Lady in the water": en mi pantalla de 17''... Que tampoco es tanta suerte.
Vaya, no tenía ni idea de que estaba disponible ya...
Me pondré a buscarla ahora mismo. Saludos.