No son pocas las veces en las que quien aquí escribe ha fantaseado con ser un boyante millonario (mejor aún, archimillonario, que decía el Tio Gilito); un bon vivant al estilo de los Rat-Pack que se codea con la biutiful-pipol de tabique de platino; elucubrado con qué se siente al ser un monigote con cóctel a lo Labanda o, vivir la bacanal a lo Eyes Wide Shut que se celebra en la mansión del Marqués de Villa-Arriba. Fue, de hecho, el fanzine Le bon vivant una de mis lecturas de cabecera durante los 4 números que duró. Pero la cosa cambió, vaya si cambió.. Porque resulta que a día de hoy, escasean los Onassis o Kashoguis con superyate, aquella jet cuyo tren de vida se oteaba inalcanzable para el ciudadano de a pie. Hoy ya no se oyen los nombres de Günilla ni el del Sultán de Brunei, y hasta parece que la sangre azul solo existe en los anuncios de compresas. Así, mientras el acaudalado finolis ochentero se extingue, solo los rústicos salidos de la cochambre hacen ostentación pública de sus riquezas, caso del ex-camarero marbellí que antes retozaba con la plebe. Si hasta tan alcanzable semeja lo de dar el pelotazo que a falta de reto a uno casi se le quitan las ganas de ascender socialmente. A mí con lo básico...y una tele (no pido más de 20 pulgadas), un buen colchón y un cartón de tabaco rubio...y ya me tienen al margen del mundanal ruido unas semanas, y sin ambicionar ser invitado a la boda de Tom Cruise. Siguiendo con la anterior asociación dólares-inmundicia, me remito a las famosas bolsas de basura turgentes de billetes. Como aquí se viene diciendo, la escoria es el vaso comunicante entre el lumpen y la gente rosa, pobres y ricos rodeados todos de mierda hasta el cuello. Miren por donde que, mientras el alcalde entra en el talego por culpa de las bolsas de basura, ayer mismo un preso salía gracias a ellas. Pura poética trash. Y otra muestra del basura-connection es Millonario Oculto, un nuevo programa en que millonarios pagan por mezclarse entre mendigos con el honorable fin de pagar 60.000 aurelios al "sin-techo" más dabuten ¿Es la basura la solución de redención en la Era Consumista? Recuerda eso mismo lo que el visionario escritor Palahniuk vaticinaba en Haunted, donde millonarios hartos de su condición deciden vestirse de apestosos mendigos, en este caso solamente para pasar desapercibidos entre la multitud. Claro que en el caso de ese programa lo más probable es que se trate de millonarios "de segunda", de los que todavía no están podridos de peculio, dinero el cual de seguro recuperarán con intereses al publicitar la empresa de la que son poseedores. Por si eso no les bastase quedarán, al igual que Bill Gates y sus donaciones, como "Teresos" de Calcuta de alma caritativa. Digo yo que al igual que se les permite disfrutar de la compañia de las clases menos pudientes, no estaría de más que, por el contrario, a los sin-techo se les diese la oportunidad de ser, como en aquel Reina por un día, millonarios durante un tiempo; solamente para constatar que el papel couché no vale ni para limpiarse el culo (nunca mejor dicho), poder regresar a tu vida con la ilusión de que no te pierdes nada, de nuevo aliviado en la rutina mierdosa.