Autodidacta?

Releyendo el otro día una novela de Beigbeder me encontré con ese subrayado que han visto con antelación. Curioso eh? No recuerdo el momento en que lo hice, pero, quien sabe, tal vez lo hiciese pensando en que, al momento de subrayar la frase y si lo dicho fuese cierto, pasaría por arte de magia a formar parte de una noble élite personas "hechas a sí mismas". Lo cierto es que lo del subrayado de libros debería ser materia de estudio. Yo, al menos, no puedo leer una gloriosa frase y dejarla ahí al olvido sin resaltarla de alguna manera, más sabiendo que igual no vas a releer el libro porque, hay muchos otros que esperan despues de ese. Precisamente el otro día un conocido me veía subrayando un libro (y a boli para más inri) para al momento soltarme "Pero cómo jodes así el libro, cacho mamón!" Lo mismo nos inculcaban profesores en la escuela: que los libros no deben pintarrajearse. El puto Gran Hermano y su control de pensamiento. Los libros se enriquecen ya no solo subrayando sino haciendo anotaciones, a pié en cabecera o a lado de página, y si es con tinta negrísima mejor que mejor. Recuerdo un ensayo de Bakunin sobre el cristianismo que pillé en la biblio. En sus hojas podías leer, además de las ideas de Bakunin, las que un tío sobre lo leído había escrito a lápiz y a continuación, las de un segundo lector rebatiendo al primero; al que luego me uní yo con alguna que otra apreciación. Me gustaría volver a pedir prestado el libro: tal vez aquellos 2 tipos hayan hecho ya lo propio rebatiendo mis anotaciones. Pero es que ahora ya está el blog para largar y, si tal, dejar huella; al fin y al cabo como dijo Don Delillo (o quizás fuera Mckenna?): cuando uno muere se convierte en su blog. Que qué quieren? a mi es que me hace ilu el que si mañana me atropella un coche, todavía estén estos palabros míos aquí circulando, testigos de lo que poco que he sido.



kaleidoscopegirl dijo
A mí toda la patraña de los subrayados a boli me afectó. Soy incapaz de hacer eso y de tirar papeles en la calle. Y no te cuento el daño que me han hecho los anuncios de aids de los ochenta.
Lo que hago es doblar la página por arriba si la frase que me impactó está más cerca del principio de página y por abajo si está más cerca del final. Es todo un harte. El subrayado a boli no me molesta, me jode más el amarillo fosforito. Todo mi odio para los amantes del fosforito, os mataría uno a uno hijosdeputa.
8 Marzo 2007 | 12:22 AM