ALPHA DOG, jugando al Scarface.
Desde Apocalyto no he visto una película que haya conseguido incitarme a largar aquí sobre ella. Vale que Notes of a scandal o 300 me han dejado buen sabor de boca pero, cosas del misterio, es Alpha Dog la que me ha plantado aquí ahora, ante el teclado. Viajemos pues hacia Iúesei, entre las bandas surgidas del enriquecimiento rápido que permite el Narcotráfico a media escala, de teenagers malotes que parecen construir su mundo a partir del GTA San Andreas y los videos de Raperos con complejo de joyería andante; jóvenes para los que el tamaño (del arma de fuego) importa, pero sobre todo, la cantidad de balas que esta dispare por minuto. Es en este chulesco y delictivo ambiente donde se produce un secuestro el cual, al más puro cine de Los Coen, solo traerá fatales consecuencias. Sin ser cinematográficamente hablando una gran película, Alpha Dog supone un soplo de aire fresco gracias al tratamiento creíble de esos personajes tocados por la paranoia propia del traficante (ese que tan bien retrató Guy Ritchie a este lado del Atlántico), y, por otro lado, por no caer en la moralina de la que suelen hacer gala otras producciones basadas en hechos reales. Así, salvo una sobrante escena final donde podemos ver a Sharon Stone alocada y maquillada (fatalmente) ex profeso para su lucimiento, el director se lo pasa pipa mostrando como se relacionan entre sí estos aspirantes a Al Pacino en Scarface. Son pues, al igual que en Brick, los jóvenes los que se guisan todo el cotarro (Justin Timberlake entre ellos y, atención, en un trabajo más que decente). Pandilleros desnudos de cintura parriba (por eso de mostrar sus superTatoos), cerveceando y crackeando en habitaciones en un cruce entre el realismo sucio de Larry Clark y la jerga gritona de Tarantino, aunque, sorprendentemente, aquí abunde todavía más el "Fuck you!!!". Desquiciados neonazis anfetamínicos, pseudo-skaters deluxe independizados en mansiones con jamonas odaliscas más colgadas que la Briggitte Fonda de Jackie Brown, aunque, eso sí, mucho más juguetonas...Podemos ver de pasada la breve aparición de Bruce Willis de papi comprensivo y enrollado, mostrando esa su eterna e inefable sonrisa, y también, del ahora algo demacrado actor -no recuerdo el nombre- que fue "niño Amish en Único Testigo" y posteriormente exterminador a base de música vintage hawaiana de los marcianitos tan salaos de Burton. Con Alpha dog uno no cesa de disfrutar viendo lo que en Spun acabó siendo puro ejercicio de mal gusto, que es mostrar sin exabruptos fuera de tono (quizás solo un par de ellos) a una chavalada que vuestras madres jamás querrían como vuestros compañeros de pandilla. Podría, por otro lado, verse el microcosmos de estos nuevos y peligrosos niños ricos como una versión actualizada de los del Ellis de Menos que cero o Las leyes de la atracción, pues si en estas novelas los protagonistas eran hijos de brokers y gente de la farándula hollywoodiense de los 80', aquí lo son de mafiosos y narcos, aunque, la mayoría, lo son gracias a sus propios trapicheos. Un ambiente el retratado que -no lo duden- es la consecuencia de esos EEUU de Cops ("policias polis" que diría Homer), dealers, cultura negrata, y Uzis que te susurran al oído "aprieta el gatillo", aunque luego, como pijolaris nenés que en el fondo son les tiemblen las piernas a la hora de vaciar el cargador...En definitiva, un pedazo de la puta y apocalíptica américa que mola mazo, brother.


miultimodia dijo
Sí que mola la peli. Cuando la vi no esperaba que me gustase tanto. Está muy currada la tensión que poco a poco aumenta hasta el desenlace, Justin Timberlake está genial pero... a quién se le ocurriría lo de la Sharon Stone??!?! Es lo peor que he visto en mucho tiempo!!!
4 Mayo 2007 | 01:21 PM