Solo hay 2 clases de personas que te lo pueden hacer pasar tan mal: un genio, o un hijoputa....Y Meadows parece ser un hijoputa genial (pensamiento que surcó la cabeza de Sin, tras ver Dead man's shoes)

¿Hacía falta otro post sobre Cine? Vaya que si hacía falta, tratándose, como es el caso, de este genio gordo que atiende al nombre de Shane Meadows. Y es que, a día de hoy, de 10 films solo hay uno que merezca la pena. De Dead man's shoes (películaza que tuve la suerte de ver en el festival del pedospé, en el Teathre of my Room, y que lleva 3 años sin estrenarse por estas tierras) quería hablar. No obstante antes diré que Meadows ha dirigido hace nada su posterior This is England , ese otro peliculón sobre un aspirante a skin marcado por la frustración de la era Tacher. Aquí el director retrata con cierto apego por sus personajes el submundo skin ochentero, y lo hace a partir de una pandilla devota -como manda la tradición- de Doc Martens y polos Fred Perrys, donde sin embargo y en lo que parece una marca de fábrica del director, no tardará en aparecer el elemento inestable que en un in crescendo de malestar, acabará por embadurnarlo todo de rojo, y de paso, iluminar al pequeño prota (increíble actor pequeñín, con caida de ojos a lo Paul Mcartney). Pero si This is England es la hostia Dead man's shoes es aun mejor. Dead man's shoes es la historia de una venganza redentora, de una catarsis de violencia por parte de un ex-soldado de élite que -así lo digo- deja en bragas a Travis Brickle. Más pirado que Rob Zombie puesto de estramonio en un mítin del PP, este John Rambo made in England con máscara antigás y silenciosas maneras infiltratorias a lo Ghost dog, se la tiene jurada a una cofradía de elementos gangsteriles, de camellos sin pedigrí cuya decadencia de billares y sórdidas juergas les llevó un fatal día a ejercer el bullying con el hermano retard de aquel...craso error porque, nuestro vengador-justiciero desencadenará la de Dios es Cristo...

METIDOS EN CAMISAS DE ONCE VARAS.

Meadows lleva de la manita al espectador con momentazos de humor (el despertar con la bromita de las caras pintadas) aunque cierta sensación de incomodidad latente en el ambiente que, en un apoteósico final, acabará por salpicar al espectador. Una escena de catarsis brutal en la que las 3 penúltimas piezas de caza ven las estrellas..., hipermacabra en su ejecución, psicotrópicamente cruel, con la que uno no se sentía tan golpeado desde que Vincent Cassell le reventara el careto al fulano de Irreversible. Y es que, como digo, estamos ante un cabrón vengativo carente de moral (o con su moral de muerte y destrucción al estilo Seven o Hannibal,
aunque cambiando las maneras sutiles por las de un paraca militroncho), en definitiva un MONSTRUO posthumano que se viene a imponer a los ya legendarios Travis Brickle, Hannibal Lecter, Coronel Kurtz...que no es decir poco.

NI SE TE OCURRA ABRIR LA MALETA, SO MEMO

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